Sólo era un sueño...

Soñé que era una mariposa que revoloteaba sin rumbo,
libando aquí y allá, satisfecha con mi suerte
e ignorante de mi estado humano.
Al despertarme, bruscamente, descubrí sorprendida
que era yo misma.
Ahora ya no sé si fui un mujer que soñaba ser una mariposa
o si soy una mariposa que sueña ser un mujer.
Mi cariño para todos.



